martes, 23 de agosto de 2011

La "política" me da asco


Me preocupa un sistema social, que se hace llamar democrático, en el que la participación política sea percibida por los jóvenes como un síntoma de deshonestidad en quien la proponga. Seguramente los muchos corruptos que han accedido al poder han contribuido a esta forma de ver la política; pero creo que, mas que una consecuencia incontenible, según dicen algunos "especialistas", de la falta de "cultura política" de los peruanos, se trata de un sistema de dominación legitima que por sus mecanismos -la banalidad de la existencia llevada a su expresión máxima con "bailando por un sueño", "sin compromiso, solo dale hasta el piso", "yo no se mañana..." y demás- conciben para los mas jóvenes un mundo en el que la existencia se limita a la búsqueda de la "felicidad", "felicidad" de la cual, de todas sus concepciones sociales estándar, es el sistema económico el medio para su alcance -alcance que, justamente para mantener rentables los niveles de superproducción alcanzados en el siglo XX y XXI, termina siendo imposible de alcanzar completamente- a travez de el consumo, la compra, la consecución de un titulo universitario que nos ponga "directamente en el puesto de trabajo", es decir, el sistema de dominación económico-político.
Al igual que en la edad media europea, en la que el sentido de la existencia era la "salvación del alma" y de cuyo fin era intermediaria la Iglesia Católica, con lo cual se arrimo un poder que incluso hasta hoy, vísperas de el era espacial, mantiene sobre la mente de los dominados; hoy el sentido de la vida que se nos hace obvia es la "felicidad" -a pesar de todo es feliz, se habrá oído decir muchas veces sobre alguien- y para cuyo fin, no es casualidad, es intermediario el sistema económico productivo, con el cual administra un gran poder sobre millones de dominados.
Por tanto, no es el rechazo a una forma de pensar política -una forma de pensar que quiera cambiar su mundo, con razón, evidencia y compromiso- de lo jóvenes hoy una consecuencia de "falta de cultura política", ni solamente de la distorsión sobre cómo es entendida la política causada por politiqueros corruptos para quienes "salvo el poder todo es ilusión", sino consecuencia de un sistema social que defendido como democrático es lo contrario a la democracia, pues su sistema educativo, ya no digamos acerca del contenido de los medios de comunicación, separa con  justificaciones económicas (los Centros Pre Universitarios funcionan como "filtro" sobre el tipo de jóvenes que pueden ingresar a la universidad, los mas acomodados de sus localidades pueden acceder a los CEPRES de las universidades locales, jóvenes con ciertas "comodidades" como la televisión por cable o conexión a la Internet en casa, jóvenes alejados de las necesidades de los excluidos; y que mediante legislación universitaria tienen, lo de las CEPRES, acceso a un numero considerable de vacantes) a quienes pueden tener acceso a la educación y quienes se conformaran con solamente una educación nivel técnico "que los introduzca rápidamente en el medio laboral": es la exclusión a los hijos de los excluidos, la exclusión del aprendizaje de instrumentos para ejercer un discurso político (el lenguaje avanzado, la lógica, el funcionamiento del estado, el funcionamiento de la economía, la "naturaleza" del poder, las formas de dominación, etc).
Debo decir que no tengo nada en contra de los que han llevado carreras técnicas, como yo; digo, no es la carrera técnica ningún impedimento para nada, el asunto es que el status quo defendido por muchos significa una exclusión de los ya excluidos por herencia, una doble exclusión, mas sutil y que se respira en la cultura hoy.